3 creencias erróneas sobre la resiliencia

3 creencias erróneas sobre la resiliencia

En 2020 la palabra resiliencia se puso de moda, junto con una oferta creciente de cursos en redes de profesionales que prometen enseñar: “cómo aumentar la resiliencia”. Les contamos por qué esta es una promesa falaz.

Vamos a partir de una investigación que se realizó para la revista “Psiencia Latin American Journal of Psycological Science”, en la que se buscó determinar porqué algunas personas desarrollan competencias favorables frente a la adversidad, de esto se trata la resiliencia. Según los investigadores citados a continuación, lo importante es detectar y analizar aquellas variables que permiten a las personas salir enriquecidos frente a la adversidad. Grotberg sostuvo que la resiliencia se trata de la capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas e, inclusive, ser transformado por ellas. Pero sigue siendo objeto de estudio los mecanismos.

En otras palabras, no se conocen a ciencia cierta los motivos por los cuales una persona puede capitalizar en aprendizaje una situación adversa y otras no.

Lo que se ha observado es que esta herramienta se observa en algunos niños y se infirió que la clave de su desarrollo podría estar en la primera infancia.

Entonces regresemos al comienzo, la promesa falaz parte de creencias erróneas:

Creencia errónea #1 Los cursos prometen aumentar la resiliencia como si se tratara de un músculo al que podemos estimular para que crezca. Lamentablemente esto no es así. No hay ejercicios ni voluntad para que aumente nuestra resiliencia.

Creencia errónea #2 Todas las personas son resilientes o no resilientes. Es imposible afirmarlo, la resiliencia es un proceso simbólico y su evidencia requiere una ventana de tiempo para saber si una persona es resiliente. Junto con esto, también conocer su historia.

Creencia errónea #3 Cualquier persona con conocimientos básicos de alguna disciplina humanística puede “diagnosticar” si otra es o no resiliente (esto vale también para las organizaciones) ¡No! Además de una formación profesional, y práctica, como lo afirmamos antes se necesita conocer a la persona. Si no estamos frente a un acto de adivinación.

Finalmente, si deciden tomar un curso sobre este tema, lo importante es que sepan qué pueden encontrar y qué no en estos espacios.  Y algo más, estén abiertos a interrogarse a cuestionar, porque en ninguna disciplina existen verdades definitivas, siempre se pueden descubrir cosas nuevas.  Y aunque no es tema de este artículo, es una de las enseñanzas que nos está dejando la COVID – 19: el reaprendizaje continúo.


 Acerca del Autor: Elsa Basile es Lic. Psicología M.N: 36.917