Motivación: Derek Redmond y el heroísmo de la derrota

Motivación: Derek Redmond y el heroísmo de la derrota

En estos tiempos digitales y de transición, pensar en DereK Redmond, el velocista inglés que se convirtió en héroe por su derrota en los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992, parece un ejercicio necesario.

La historia es así: Derek Redmond, el corredor de 400 metros, llegó a los juegos olímpicos como uno de los favoritos, aún con 13 visitas al quirófano por diferentes lesiones.

Ese día, el de la carrera en Barcelona, después de una salida cómoda, Derek quedó plantado de rodillas a los pocos metros, ¿qué pasó? Se desgarró su tendón de Aquiles. Sin embargo, se puso de pie y con ayuda de su padre que saltó lo vallados consiguió finalizar la carrera.

Fue ovacionado por 65.000 personas que lo aplaudieron de pie, a pesar de que el jurado lo descalificó, porque terminó la competencia con ayuda.

¿Qué nos deja la historia de Derek? Que más allá de los resultados, el valor está en continuar pese a las circunstancias, ¿casos de éxito?, o ¿casos de experiencia? Deberíamos pensar cómo nombrarlos ¿no les parece? ¿no es más importante el journey de la experiencia? Si es allí es donde está el tesoro, y por supuesto en saber leerlo. Y eso es también lo que los clientes valoran.

La siguiente enseñanza es la importancia de la cooperación, el trabajo multidisciplinario, en equipo, la mentoría. Nadie llega solo, todos en algún momento del viaje sufrimos algún traspié y necesitamos ayuda o simplemente el aporte de conocimientos o perspectivas que no tenemos.

Todos los días, al igual que Derek, tenemos la oportunidad de estar en un nuevo juego, ya sea con un cliente, con un nuevo proyecto. Por todo esto, pensar en Derek Redmond, nos parece un ejercicio necesario.