Carmelo De La Barrera de Mitrol Colombia

Carmelo De La Barrera de Mitrol Colombia

Uno de los mayores indicadores del éxito de Mitrol en estos 30 años es la fortaleza de sus posiciones asentadas fuera de su país de origen. Carmelo De La Barrera, Gerente de Cuentas en Colombia, se sumó a las filas de la empresa de tecnología a finales del 2012 y pudo vivir en primera persona el crecimiento de la presencia de la compañía en la nación del norte de Sudamérica.

“Inicialmente, fui contratado para capacitar a los nuevos clientes que fueran llegando. Más adelante surgió la necesidad de acompañarlos en su lugar de trabajo. Un acompañamiento operativo para garantizar que la implementación fuera exitosa, para que los administradores de las campañas sacaran el mejor provecho y utilizar de la mejor reforma los recursos de la tecnología”, evocó De La Barrera, y luego completó: “6 meses después me vinculé directamente a la compañía haciendo gestiones comerciales. Cuando llegué, ya estaba instalada la sede en Colombia, era un departamento pequeño en Bogotá. El equipo fue creciendo, nos trasladamos a una casa más grande, y actualmente somos 21 personas. Hemos tenido muchos más clientes, un reconocimiento importante en el mercado, y un prestigio de parte del cliente que nos ayudó a crecer en el voz a voz”.

El entrevistado, que maneja la parte comercial exclusivamente, recordó que, en principio, Mitrol llegó para enfocarse en el mercado de contact centers, que es el principal fuerte de la plataforma. Sin embargo, remarcó también que poco tiempo después la empresa comenzó a diversificarse en nuevos negocios, hasta llegar a ofrecer hoy una propuesta que suma más rubros y mercados. “El crecimiento ha sido precipitado por una muy buena visión estratégica”, apuntó.

En un sector profundamente “comoditizado”, en el que la mayoría de las herramientas ofrecen una funcionalidad similar, uno de los factores diferenciales suele ser el precio. Según el Gerente de Cuentas, la clave del éxito de Mitrol es el respaldo: “Contamos con una construcción modular que permite una flexibilidad muy grande en los clientes. No solamente implementamos la tecnología, sino que acompañamos en el proceso, focalizando en la cercanía con los clientes”. 

Mitrol tiene una esencia familiar que hace que quienes trabajamos aquí nos enamoremos de la empresa y del producto. Entonces el trabajo se hace muy pasional. Muchas veces sentí miedo de fracasar, de no tener penetración o sostenimiento, como si la empresa fuese mía. Hoy en día, al ver cómo ha crecido y se ha posicionado en la industria, entendí que no tiene límites “, aseguró De La Barrera, para concluir con un vaticinio: “Todos tenemos mucho apetito de aprendizaje, veo a Mitrol como un fuerte candidato a ser una empresa tecnológica influyente en el mercado. No tengo una dimensión tangible de hacia dónde vamos, pero vamos a conquistar una porción importante del mercado en Latam, y podemos expandirnos a USA y Europa”.