El aprendizaje organizacional en la era de la colaboración

El aprendizaje organizacional en la era de la colaboración

La capacitación tradicional todavía es utilizada por las empresas para la instrucción de sus colaboradores y algunas veces de sus clientes ¿Pero esto significa que una vez concluida se ha logrado construir conocimiento sobre un tema? ¿Cómo se construye el conocimiento de las personas en una organización? ¿Qué está pasando de nuevo en el mundo?

Con una nueva generación – nativa digital – en las empresas la capacitación tradicional es un modelo que por sí solo no alcanza, porque los jóvenes aprenden de una manera diferente y además porque la influencia tecnológica ha modificado la forma en la que todos nosotros aprendemos. Hoy, vamos a YouTube para aprender a cocinar, a bailar, etc. buscamos la solución a un problema con nuestro Smartphone en Internet. Muchas marcas han adoptado esta corriente para vincularse con sus clientes. Estos son algunos de los grandes cambios que hace 1 década atrás no existían y que seguirá creciendo.

Ahora bien, ¿por qué podemos hacerlo? Porque otras personas han compartido algo que saben hacer o que conocen y porque tenemos acceso a una gran plataforma llamada Internet que todos construimos con nuestra participación. Es un cambio radical en el concepto de acceso al conocimiento, mientras que antes estaba circunscripto a un grupo de personas en un espacio determinado, ahora asistimos a una apertura.

Este término lo utiliza, Don Tapscott, en su libro “Radical Openess: Four Principles for Unthinkable Success”, donde plantea el conocimiento como un recurso infinito que trasciende las fronteras de las empresas y de las personas, por eso sugiere que las plataformas sociales nos permitirán la gestión del conocimiento en el siglo XXI, serán las de colaboración del tipo: microbloggins y wikis.

Los 4 componentes de dicha apertura que destaca son:

Colaboración: esto significa que el conocimiento se construye de manera colaborativa, entre todos. “Los límites de las empresas se amplían, tornándose más porosos”, dice Tapscott.

Transparencia: “Las instituciones están quedando al descubierto, ahora todos podemos verlas no sólo Julián Assange”, explica el autor. Por eso es necesario más que nunca ser honestos, tener valores e integridad. Sin esto no se podrá ganar la confianza que es una condición sin equa non en este nuevo mundo.

Compartir: significa renunciar a bienes o parte de la propiedad intelectual. El conocimiento se entiende como el resultado de la colaboración, es de todos y para todos.

Empowerment: el conocimiento es poder y en la medida que se descentraliza y se distribuye se hace más poderoso aún.

Es interesante reflexionar sobre estos conceptos en una industria que como la nuestra maneja tanta información, diversidad de productos, procedimientos, etc. Y que además trabaja con medios sociales, ¿por qué no sumar las experiencias de quienes trabajan en la empresa para generar la apertura al conocimiento que plantea Tapscott? ¿Por qué no estimular la creación de wikis? Es verdad que toda esta corriente implica un cambio drástico de algunas creencias en la organización (principalmente de generaciones anteriores) que consideraban el conocimiento como un activo propio, y por ello lo guardaban celosamente. Pero esa creencia ya cayó, estamos en una nueva era, la de la colaboración.

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