Líderes épicos, ¿Qué podemos aprender de ellos?

Líderes épicos, ¿Qué podemos aprender de ellos?

Hace poco más de 50 años, Martín Luther King, líder de los derechos los civiles nacido en los EE.U pronunciaba un discurso frente a un cuarto de millón de personas, tal vez el más popular por su famoso lema: “Tengo un sueño”. Ese sueño, al cual él se refería era el mismo que tenían todas las personas que estaban congregadas escuchándolo en ese lugar y desde sus hogares en distintas partes del mundo.

Varios siglos antes, Espartaco, encabezó la rebelión más importante contra el Imperio Romano, en una lucha implacable contra la esclavitud la cual según afirman algunos historiadores hizo tambalear al propio Imperio por la pérdida de 100.000 esclavos. Para ello conformó un ejército de adeptos.

Su valentía, su lucha e integridad los convirtieron en líderes épicos. Ambos, compartían con otras personas (sus seguidores) una misión, y tenían la enorme capacidad de lograr transmitirla mediante una visión, es decir a través de imágenes. Quienes escuchaban a Luther King, podían verse a sí mismos en una nación que respetara los derechos civiles de todos, los hombres del ejército de Espartaco podían verse libres y aún más soñar que harían con esa libertad.

Todo eso pudo ocurrir en parte por la enorme capacidad de comunicación de estos líderes y en otra parte porque representaban la voz popular, es decir los anhelos inconscientes de miles de personas, que para poder materializarlos necesitaban dirigirlos hacia su figura para que los ayudara en tamaña empresa.

¿Qué podemos aprender de éstos líderes?

Sin misión no hay liderazgo posible: Puede sonar repetitivo, pero es así. Es necesario que exista una misión en común con los colaboradores (que debería trascender los objetivos específicos de la empresa ya que necesita nutrirse de la existencia de un sueño personal y a la vez compartido). Sin una misión común, en lugar de liderazgo el rol de un jefe se convierte en el de un agente de control.

El valor superlativo de la comunicación: No es sencillo ni común tener la capacidad de oratoria de Luther King. Pero dentro de las posibilidades y el estilo de cada uno lo importante es lograr comunicar a los otros la misión a través palabras que remitan a imágenes en la que los colaboradores puedan visualizar los beneficios individuales y grupales que alcanzarán. Esto incluye no sólo las palabras, sino también la intencionalidad y la coherencia.

Historizar el vínculo: Todas las relaciones se construyen en un marco temporal. Sin embargo, los líderes épicos, nos enseñan a rescatar la importancia de historizar los vínculos. Esto significa, celebrar los logros, establecer hitos, mirar hacia atrás para entender lo que pasó y lo que se puede cambiar, y con todo esto seguir mirando y trabajando para el futuro.

En suma: misión, comunicación e historización son 3 de los aspectos que los líderes épicos nos legan

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