Crónica de una operadora de emergencias médicas

Crónica de una operadora de emergencias médicas

En cinco años, por medio de atención y ayudas vía telefónica, la joven Antonella Paciulli, aprendió sobre temas de medicina y primeros auxilios.

Un día cualquiera de junio del 2012, en pleno invierno, en la ciudad de Buenos Aires, Antonella Paciulli, entra a una sala donde los llamados telefónicos caen uno tras otro. La cantidad de teléfonos que sonaban fue su primer temor -como el de cualquier otro principiante- pero con la práctica logró respirar y, sin dejar los nervios, agarró el ritmo. Con 19 años, y cursando la carrera de periodista deportivo, se sentía contenta con lo que sería su primer trabajo: operadora de emergencias.

Tras varias capacitaciones diseñadas por el equipo médico de Emergencias de la Empresa, llegó la hora de atender su primer llamado, la primera prueba. La prueba de fuego. “Emergencias de Swiss Medical”, respondió. Del otro lado del teléfono una persona pedía ayuda. Los nervios se apoderaron de su ser. “Mi primer caso fue un rojo, persona con una herida cortante grave”, recuerda Paciulli.

Su capacidad y sus ganas de poder servir de la mejor manera, a pesar del tartamudeo, la hicieron salir airosa. ¡Paso “la prueba de fuego”! “Al principio da miedo, tenés nervios en la garganta, pero luego, con el tiempo, ya se sabe cómo reaccionar.”, comenta quien hoy en día se mantiene trabajando en el Call Centre de Swiss Medical. Su experiencia la lleva a decir que siempre hay miedo al sentarse y recibir llamados. Sin embargo,  la realidad  es que la mayoría de los pedidos médicos, son por fiebres o  síntomas sencillos de manejar. “

“Es una lotería lo que te cayó. Es raro recibir llamados por RCP (Reanimación cardiopulmonar), suceden pocos, en mi carrera llevó alrededor de 20. Son casos que recuerda porque los sigues paso a paso, te entra la duda si llegaste a ayudar a salvar una vida”.

Entre risas, recuerda Antonella, que en una oportunidad la llamó una madre pidiendo servicio porque su hijo tenía piojos. “Siempre hay que estar atentos, así como te llaman porque un  niño tiene piojos, minutos después puedes recibir un llamado donde el paciente está presentando un ACV (Accidente cerebrovascular), una herida cortante, o necesita RCP”.

Antonella, una de las más de 150 operadoras de Swiss Medical, lleva un constante aprendizaje que le ayuda a saber afrontar y diferenciar entre los casos. 

Ella forma parte de un equipo, que además de enviar unidades médicas a los lugares que se requiere, tienen que, cuando el caso lo requiere, indicar a los familiares las maniobras que indican los protocolos  para contener al paciente hasta la llegada del profesional que se hará cargo de la atención. “Tenemos que dar indicaciones claras y directas”, dice.

Para Paciulli el trabajo más difícil es mantener la tranquilidad al momento de atender el pedido de ayuda. “Los nervios siempre están”. Afirma que “todo llamado de emergencia tiene su entrenamiento. Debemos diferenciar entre los más grave y lo más cotidiano. Dependiendo del caso, se busca calmar al interlocutor y darle indicaciones claras y precisas. A veces hay que pedirles que se tranquilicen y gritarles, esto puede ser malinterpretado, pero luego se le explica que lo hacemos para que nos escuchen y así puedan ayudarle salvarle la vida al paciente”, apuntó la joven, asegurando que en su trabajo no hay espacio para el aburrimiento, “siempre hay cosas distintas que te sorprenden y mucho por aprender”.

 

 

" Sobre la autora Maisdulin Younis es periodista venezolana con 10 años de trayectoria en distintos medios gráficos"

- Maisdulin Younis